Simposio 2012

Un Nuevo Humanismo para la Nueva Civilización.

Sres. Senadores y Diputados del Honorable Congreso Nacional. Miembros de los Centros de Estudio de Chile, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Brasil y Argentina.
Amigas y amigos.
Quisiera agradecer en nombre del Centro Mundial de Estudios Humanistas la presencia de todos ustedes y comentar brevemente algunos aspectos que hacen a la historia y al sentido que tiene para nosotros este encuentro.

El Centro Mundial de Estudios Humanistas es una Federación de Centros de Estudio existentes en varios países de América, Europa y África.

Centros donde se estudia, investiga y difunde la visión del Humanismo Universalista y su aplicación a los problemas actuales de la sociedad y la Ciencia.

Fundado en 1993 por Mario Rodríguez Cobos (Silo), el Centro Mundial ha organizado desde entonces múltiples actividades reflejadas en parte en los anuarios y libros editados. En Europa y América muchos centros se fueron abriendo por el interés de profundizar el conocimiento de la doctrina del Humanismo Universalista y muestra de esto son los tres Simposios Internacionales llevados a cabo en los últimos años.

El primero fue realizado en al año 2008 en el Parque de Estudio y Reflexión de Punta de Vacas, en Mendoza, el segundo en el año 2010 que se realizó en simultáneo en varios países de Europa y América y el presente que se está llevando a cabo en Toledo-España, Attigliano-Italia y en Buenos Aires-Argentina donde confluyen los Centros de Estudio de América Latina.

Este simposio lleva por título: “Un nuevo humanismo para la nueva civilización”.

A lo largo de la historia conocemos cómo distintas civilizaciones, en diferentes regiones, nacieron, crecieron, se expandieron y tarde o temprano decayeron y fueron suplantadas por otras, en un proceso cambiante y continuo.

Cada civilización ha tenido características que nos permiten identificarlas y diferenciarlas. Cada una ha hecho su aporte cultural expresado en costumbres, mitos, conocimientos, tecnología y valores. Pero todas ellas, aún las más poderosas no incluyeron nunca a la totalidad de la humanidad.

Asistimos en el presente a la constitución de la primera civilización planetaria. Por primera vez en la historia los pueblos de todo el mundo se van conectando e imbricando, dando origen la primera sociedad verdaderamente universal.

Tal vez algunos vean en esto el peligro de la pérdida de su identidad particular. Para nosotros por el contrario, este nuevo momento es la oportunidad para que todas las sociedades actuales trasciendan el tiempo al formar parte de una nueva sociedad integradora de las diferencias históricas.

En ese sentido diferenciamos el intento de globalización, en donde una cultura pretende imponer sus paisajes, visiones y valores al resto del mundo, como tantas veces sucedió en la historia. Lo diferenciamos de este proceso de mundialización creciente en donde todas las sociedades van confluyendo en un proceso integrador y donde cada una hace su aporte a la nueva civilización.

Entonces se impone la pregunta respecto a cuál será el molde en el que se dará esta integración. Cuáles son los valores que ponderarán los aportes que cada cultura podrá hacer.

Serán los valores del mercado que pretenden una competencia salvaje en donde el más poderoso imponga sus reglas? O serán los valores de lo humano en donde cada aporte tendrá valor en la medida que contribuya a que todos ganemos en libertad y en posibilidad de superar el dolor y el sufrimiento?

Es entonces que frente a los valores de la cosificación se levantan los valores de lo humano, los valores de un Nuevo Humanismo.

Muchas veces ha habido intentos en la historia para humanizar la sociedad. Muchas veces se han dado, en todas las grandes civilizaciones, lo que llamamos Momentos Humanistas. A estos los reconocemos cuando aflora en la sociedad la actitud humanista, que se expresa como:

  • Ubicación del ser humano como valor y preocupación central
  • Afirmación de la igualdad de todos los seres humanos
  • Reconocimiento de la diversidad personal y cultural
  • La tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de lo aceptado o impuesto como verdad absoluta
  • La afirmación de la libertad de ideas y creencias
  • Repudio a todo tipo de violencia

Actualmente encontramos en Nuestra América indicadores de esta nueva sensibilidad que se va abriendo paso. Sensibilidad que no sólo la expresan los grandes conjuntos, sino que también muchos gobiernos de la región la expresan a través de la legislación e iniciativas de gobierno que van en esa dirección.

Y si bien es cierto que históricamente, la denuncia de las condiciones de opresión han puesto de manifiesto la injusticia y la inequidad, permitiendo su modificación, también creemos que es necesario señalar los pasos positivos que se dan en dirección a una sociedad más humana.

Creemos firmemente que es necesario que la Nueva Civilización, que ya se anuncia, incorpore los valores y aspiraciones que poniendo al ser humano como valor central, avance delineando un futuro donde todos reconozcamos esa patria largamente buscada a través de la historia a la que llamamos Nación Humana Universal.

En el mundo en general y en América Latina en particular nos parecen ver los indicadores de este nuevo mundo que está naciendo.

Y quisiera terminar recordando palabras de Silo, pensador latinoamericano y fundador de esta corriente conocida como Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista, que en una arenga dada en Julio de 1969 expresó :

Cuando una misma idea sople como huracán por toda América, no habrá imperio en el mundo capaz de mantenerla esclavizada…”

Creemos que esa idea ya rueda imparable y es nuestra misión hacerla encarnar en nuestros pueblos.

Dr. Jorge Pompei

CEHBA

Aportes desde la Psicología del Nuevo Humanismo.pdf
Encuadre organizativo social.pdf
III SIMPOSIO apertura 01 nov 2012.pdf